Wednesday, September 4, 2013

Huracán verde

Son las 4 de la tarde, y después de una mañana sabatina bastante ajetreada decidimos pasar el resto del día en casa, tranquilos y sin presiones. 

Queremos ya comer, por lo que comienzo a darle a mi peque su papilla de espinacas. Todo fluye, está por acabársela y de pronto, se encuentra con un pedacito que no alcanzó a ser molido.

Es entonces, como en cada espacio de la maternidad, cuando comenzaron unos de los dos minutos más caóticos de mi semana (así es, son frecuencias en nuestra vida diaria). 

Lo cargo para quitarle ese pedacito, vomita sobre mi (como adulto de película de terror) y en lo que volteo a verlo, siento el brazo humedecido con lo que alcanzó a salirse de su pañal (diarrea en toda la extensión de la palabra). Comienza a llorar, lo llevo al baño para que termine de vomitar, le limpio un poco la carita porque alcanzó a salir por su nariz. Llora más, se retuerce para que no le toque la carita y se termina de salir lo de su pañal. Se escurre eso sobre mi brazo y hacia mi ropa. Quiero llorar, no esperen, ahora quiero vomitar, pero recuerdo que me tengo que enfocar en el pequeño huracán verde.

Nos quito toda la ropa, nos metemos a bañar y ahí, desacelerando el ritmo, nos vamos tranquilizando, dejándonos llevar por el masajito del agua y por ver que fue una explosión momentánea, que todo está bien y así, sin más, comenzamos a jugar.

Después de ese maravilloso baño, salimos, nos vestimos y nos dormimos, un tanto agotados por la bomba de energía que usamos pasa sobrevivir el momento y otro tanto por el gusto de jugar y olvidarnos de todo.

No me pregunten cómo quedaron el comedor y el baño...eso es...bueno, luego les cuento.

Friday, July 19, 2013

Ante todo queda nada

Muchas veces he pensado que dar mi 100% en todo lo que hago beneficia y rinde frutos a mi gente, y si bien la calidad caracteriza muchas de las cosas que trabajo, no siempre obtengo el resultado deseado. 

En español, lo que quiero decir es que  he descubierto que el único lugar donde quiero dar mi 100 es en mi hogar, con mi familia. Esto para nada es una revelación de que las responsabilidades que manejo como mujer trabajadora y como ciudadana van a perder calidad. Simplemente significa que si hoy mi 100% está en lo externo, he decidido invertirlo para que mi mayor concentración de energía y entrega llegue para quienes fui creada: para mi familia.

Ante mi todo, mi gente, prometo no poner nada, porque primero son y serán ellos, primero mis brazos servirán para darles amor que para hacer dinero o una buena impresión a mi alrededor. Ante mi todo, no hay nada.

Buenas noches.

Wednesday, July 17, 2013

Música ligera

¿Recuerdan aquellas épocas en las que sólo se tenía acceso a las canciones nuevas a través de la radio? Y que cuando pasaba la que era su favorita corrían a presionar el botón de "grabar" en su radiocasetera? 

Así me siento ahora con mis hijos. 

Mientras cada uno está en una etapa completamente distinta de desarrollo, ambos tienen siempre alguna cosa que decir que simplemente me hace desear poder congelar el tiempo. 
Entre el sonido de "shhh" que hace el pequeño cuando vamos al baño a que vea cómo hacer pipí y los primeros pasos hacia la vida productiva que mi adolescente pronunció ayer "mamá, ya quiero trabajar en tu proyecto", se inundan mis oídos con su melodía. 

En ese instante, todo lo demás se vuelve música ligera y pasadera. Ésta es la armonía viva e intensa que le da vida al corazón de una mamá, la voz de sus hijos creciendo y adoptando su entorno en la forma más inocente y optimista.

He estado intentando grabarlos, cuando pronuncian el primer "papá" o me leen en inglés por primera vez, para poder guardar ese bello canto, pero al igual que con la radio, no siempre llego a tiempo a presionar en mi celular el botón rojo. 

En fin, en mi corazón ya sólo hay lugar para música profunda, la voz de mi Nico y mi Arturo.


Monday, July 15, 2013

Dirección metro Observatorio

En mi infancia me enseñaron que el éxito se construye avanzando en nuestras vidas "hacia arriba", o hacia el norte. Ese éxito estuvo mejor aún explicado en el momento en que mamá nos llevó a vivir del otro lado, en una parte al norte de Estados Unidos ( en aquel entonces decía nuestra familia que eso ya aseguraba nuestro éxito).

Sin embargo, a lo largo de los años independientes en que me he desplazado en la gran ciudad de México, encuentro que es muy efímera la idea del éxito hacia arriba.
Yendo desde la estación Balbuena hacia metro Observatorio, obtengo un mapa más claro de lo éxito debe significar en mi vida.
Mujeres pintaditas, con los ojos entreabiertos ante el comienzo de una nueva jornada, llevan en sus brazos y de la mano a sus pequeños. Se ve que van rumbo a la guardería o escuela, entre la multitud, buscando un día más de progreso e ingresos. Algunas aún embarazadas y otras que ya olvidaron lo que es andar en transporte con pequeños, pero todas en la gran mayoría, avanzan con el mismo objetivo común: cumplir con las obligaciones del día.
En un principio, puede parecer monótona y sin rumbo esta cotidianeidad, pero cuando uno es madre, haber cumplido con todas mis responsabilidades en un día no tiene nada de cotidiano, es una GRAN logro.
Como un tren con muchos vagones que llevar, se carga cada una de las áreas de mi vida en las que quiero dar lo mejor de mí. Muchos días con cansancio, otros con un poco de pesar, pero al final del día siempre termino agradeciendo la bendición de que Dios me haya confiado la vida de mis hijos y a su vez nuestra vida a mi esposo.
Pero, ¿se dan cuenta? El tren no avanza hacia arriba, sino hacia el frente, con mi esposo como esa guía que los carriles dan, y a su vez soportan todo el peso del tren, avanzamos estación por estación, cargando vagón por vagón, beneficiando usuario por usuario. 
Y si se detienen a analizarlo un poco más, no importa la dirección en la que se vaya, sino que se siga avanzando.
Eso eso lo que veo en cada mamá que aborda con toda la destreza en cada estación, el progreso que da, paso a paso para ella, para su familia y para todos nosotros. ¡Siguiente estación!

Monday, July 8, 2013

Quebrantamiento

Desde el sábado desperté con el pesar de los deberes, del poco tiempo para descansar y disfrutar y de los gustos que hace tiempo decidí dejar a un lado. Mi corazón se inundaba de preguntas y lágrimas de cansancio. Al acercarse mi príncipe, con sólo preguntarme qué pasaba, brotaron los sentimientos y, por qué no, la frustración. Mi niño, mi caballerito, teniendo su mano y abrazo reconfortante, simplemente me recibió para desahogarme en un quebrantamiento inevitable. Entonces, tomó a su hermanito y silenciosamente se lo llevó, porque me vio y entendió que necesitaba recargarme de fuerza y amor en oración, me dio ese espacio para pasar tiempo con Dios. Escuché y sentí el amor de mi hijo, de mi papás, de mis esposo y de mi Dios, recordándome lo importante que es ser feliz en el lugar donde estás, con la gente que te ama y amas y con los retos que tienes, porque cada uno de ellos forman parte del plan perfecto de nuestro Señor. Recordé que hay mil cosas que agradecer. La primera de ellas es el amor. Thank you my Sunshine. Gracias Papi, gracias Mami, gracias Pochito, gracias Padre.

Sunday, March 3, 2013

Besarte es un Art

Hoy te despertaste, moviste tus manitas y reclamaste por qué no estaba acurrucada junto a tí. Papá despertó, volteó a verte y te abrazó. Tu hermanito entró al cuarto, te dió un beso y con ustedes se acostó.
El cuarto se llenó de "good mornings" y todas esas canciones que juntos repetíamos cada mañana cuando me quedaba en casa para besarte.
Te vistió Papá mientras me arreglaba para regresar a trabajar, regresar a estar mas de 9 horas fuera de casa, mas de 9 horas sin tí, sin tenerte pegado a mi pecho, sin tus hermosos sonidos, brincos y risas, sin poder darte besos.
Siento tu olor, a pesar de que te acabo de dejar en manos de alguien mas, te llevo conmigo, llevo dentro tu calor y tu lechita. Yo te la guardo mi amor, te la guardo para ir corriendo a casa tras mi jornada laboral, abrazarte, darte tu pecho y besarte...por que besarte es un arte, un arte que llena mi alma, besarte es un Art.

Tuesday, February 26, 2013

Agujeros negros

Recuerdo en mi infancia ver a mi mamá tranquila y satisfecha cada vez que nos llevaba a los chequeos médicos de rutina: el ortopedista, el dentista, etc.
Ahora que soy mamá de dos hermosos caballeritos, tiendo a llenarme de la misma sensación, es decir, de satisfacción por saber que estoy haciendo todo lo que está en mis manos para que mis hijos tengan una buena salud en el presente y sobre todo en el futuro.
Habiendo sido una niña del sector privado, he procurado que nuestros hijos gocen del mismo beneficio, pero la verdad es que no siempre se puede, o mejor dicho: no siempre se debe.

Les explico a continuación el por qué.

Con mi primer pequeño, siempre que tuviera el capital (el cual muchas veces escaseaba), procuraba llevarlo con un médico especialista del sector privado para ver desde gripitas comunes hasta su aplicación rutinaria de fluor.
Al pasar los años comprendí que hay ciertos servicios que aunque tardan un poco, vale la pena que sean usados en sector público, no sólo por que casi siempre son los mismos médicos del sector privado, sino también por que son procedimientos sencillos y preventivos.
Ahora con el segundo pequeño, 12 años después, encuentro que el sector salud ofrece una amplia gama de apoyos para los que nos encontramos en dificultades económicas.
Viendo todo esto, siendo hoy día de paga de mi esposo, y encontrando que de manera no planeada acabamos de gastar el 30% de ese ingreso en una consulta, siento como si un agujero negro acabara de aniquilar una muy buena parte de la quincena.

Estando así, con la cartera y el ánimo confrontados, les dejo ciertos puntos clave para cuidar el balance salud+calidad vs salud+ahorro.

1. Especialista es especialista. Cuando se trata de un tema muy específico, es recomendable ir directamente con el especialista, y si no hay buena reputación del sector salud en tu localidad, no dudes en acudir a un especialista del sector privado. Algunos ejemplos de casos de necesidad de especialista son:
*Recién nacido y hasta los 3 años de edad - Pediatra
*Alergias - Alergólogo
*Alteraciones en la piel que perduren más de tres días, supuren, crezcan de forma invasiva, etc - Dermatólogo
*Asma - Neumólogo
Etc..
Es decir, cuando el tema en cuestión de salud es obvio, acudir al especialista muchas veces te va a resultar más económico que hacer tooooda la cadena de inversión en transporte, tiempo espera, medicinas que van cambiando de costo e intensidad con cada consulta y sobre todo, ¿qué necesidad de estar tanto tiempo con la molestia? Muchas veces el haber invertido en primera instancia en la consulta de especialidad del sector privado habrá generado mas ahorro del que puedes imaginar.
Existen programas de descuento para consultas con especialistas, yo los recomiendo ampliamente.
2. El sector salud o no privado también lo pagas tu.
Los que son procedimientos sencillos sí valen la pena en con tu servicio de salud pública. Puede ser una consulta general para un mal estomacal, la gripa, limpieza dental y hasta las vacunas.
En verdad, son los mismos médicos y es un servicio que tu ya pagaste con tus impuestos, ¿por qué no aprovecharlo?
3. Trata de tener un médico de cabecera, ya sea especialista o general.
Cuando le das continuidad a tus tratamientos preventivos o a alguna enfermedad, tu médico tendrá a la mano todo tu historial, evitando así que tengas que hacer nuevos estudios por cada consulta, usar otros medicamentos, etc.
4. Crea un círculo de medicinas. ¿Te ha sucedido que el doctor te manda dos pastillas de un medicamento pero no tuviste otra opción mas que comprar la caja con 10 pastillas? En este caso te puedes poner en contacto con gente de confianza antes de comprar esa caja para ver si a alguno de ellos les quedan esas dos pasillitas que necesitas (recuerda siempre revisar la caducidad).
5. Sigue tus instintos. Por muy común que parezca esa tos, si tienes duda de que sea algo de peligro, acude cuanto antes a tu médico de confianza.

Estas son mis recomendaciones para evitar sentirte en el agujero negro cuando tienes que atender y pagar por un tema de salud. Y tu, ¿has estado en uno de ellos?