En mi infancia me enseñaron que el éxito se construye avanzando en nuestras vidas "hacia arriba", o hacia el norte. Ese éxito estuvo mejor aún explicado en el momento en que mamá nos llevó a vivir del otro lado, en una parte al norte de Estados Unidos ( en aquel entonces decía nuestra familia que eso ya aseguraba nuestro éxito).Sin embargo, a lo largo de los años independientes en que me he desplazado en la gran ciudad de México, encuentro que es muy efímera la idea del éxito hacia arriba.
Yendo desde la estación Balbuena hacia metro Observatorio, obtengo un mapa más claro de lo éxito debe significar en mi vida.
Mujeres pintaditas, con los ojos entreabiertos ante el comienzo de una nueva jornada, llevan en sus brazos y de la mano a sus pequeños. Se ve que van rumbo a la guardería o escuela, entre la multitud, buscando un día más de progreso e ingresos. Algunas aún embarazadas y otras que ya olvidaron lo que es andar en transporte con pequeños, pero todas en la gran mayoría, avanzan con el mismo objetivo común: cumplir con las obligaciones del día.
En un principio, puede parecer monótona y sin rumbo esta cotidianeidad, pero cuando uno es madre, haber cumplido con todas mis responsabilidades en un día no tiene nada de cotidiano, es una GRAN logro.
Como un tren con muchos vagones que llevar, se carga cada una de las áreas de mi vida en las que quiero dar lo mejor de mí. Muchos días con cansancio, otros con un poco de pesar, pero al final del día siempre termino agradeciendo la bendición de que Dios me haya confiado la vida de mis hijos y a su vez nuestra vida a mi esposo.
Pero, ¿se dan cuenta? El tren no avanza hacia arriba, sino hacia el frente, con mi esposo como esa guía que los carriles dan, y a su vez soportan todo el peso del tren, avanzamos estación por estación, cargando vagón por vagón, beneficiando usuario por usuario.
Y si se detienen a analizarlo un poco más, no importa la dirección en la que se vaya, sino que se siga avanzando.
Eso eso lo que veo en cada mamá que aborda con toda la destreza en cada estación, el progreso que da, paso a paso para ella, para su familia y para todos nosotros. ¡Siguiente estación!